domingo, 20 de mayo de 2012

TEMA Nº 23 EL TEXTO LITERARIO


TEMA Nº 23
EL TEXTO LITERARIO

Indicador de logro: ‐Analiza textos literarios.
‐Redacta textos literarios.

Es muy difícil que encontremos una definición clara, concisa y exacta de lo que es la literatura.
Sobre ello se han vertido ríos de tinta y, aún hoy, no podemos definirla; probablemente porque eso sea imposible. Tradicionalmente se ha intentado definir la literatura por oposición a un uso común del lenguaje y en función de una serie de características:

a. Originalidad. El lenguaje literario es un acto de creación consciente de un emisor con voluntad de originalidad. El lenguaje común está gastado, es repetitivo; el literario debe ser inédito, extraño, siempre original.

b. Voluntad artística. Se usa el lenguaje con una voluntad artística, es decir, intentando crear una obra de arte. No existe, pues, una finalidad práctica, sino estética.

c. Especial intención comunicativa. Este lenguaje tiene una singular intención comunicativa, y nunca una finalidad práctica sino estética.

d. Desviación: concepto. Llamamos así a la "recurrencia" o repetición en un texto breve de unidades lingüísticas de cualquiera de los niveles, es decir, aparición estadísticamente superior de una unidad determinada si la comparamos con su frecuencia de aparición en el lenguaje "normal".

e. Lo connotativo. Es un lenguaje esencialmente connotativo. En un texto literario no existen significados unívocos (ello diferencia radicalmente a este lenguaje de los técnicos y científicos). Se utiliza un lenguaje abierto a la evocación y a la sugerencia a través de los significados secundarios de las palabras: además, y por encima de las connotaciones habituales de algunas palabras (connotaciones universales o grupales), es posible provocar nuevas connotaciones, propias de cada lector, de cada autor o de cada época en que se recree, al leerlo, el texto. En este sentido, hablamos de plurisignificación.

f. Mundo propio. El mensaje crea sus propios mundos de ficción cuyos referentes no han de corresponder necesariamente con la realidad exterior. El habla normal depende del contexto extraverbal. No ocurre así en el texto literario. El lector no conoce el contexto hasta que lee.

g. Importancia del significante. A pesar de Saussure, podemos afirmar que, en un mensaje literario, el significante puede estar motivado: musicalidad, aliteraciones, simbolismos fónicos... En general, podemos hablar de la importancia de la forma: la literatura usa como materia prima el lenguaje, que se toma de una lengua, con su forma, con su "contextura" propia. Además, hay quien opina que la lengua conforma el pensamiento. Por estos motivos algunos autores han negado la posibilidad de la traducción.

h. La función poética. Recordemos el estudio de las funciones del lenguaje (Jakobson): el lenguaje desempeña una función estética o poética cuando llama la atención sobre sí mismo, sobre la manera de decir las cosas. El texto literario se caracteriza por la especial atención que recibe el mensaje. Si bien puede aparecer en textos no literarios, su presencia en los mensajes literarios es obligada, se da sistemáticamente y se puede considerar un fin en sí misma
A pesar de las características enunciadas anteriormente debemos hacer una serie de matizaciones, y para eso lo más oportuno es que vayamos analizando diferentes relaciones que pueden hacerse entre la literatura y otros saberes, disciplinas o ámbitos vinculados.

Literatura y arte.
a) La literatura es un arte, por lo que consiste, fundamentalmente en la manipulación de un material (en este caso, el lenguaje), para producir objetos distintos al material de partida, imprimiéndoles una forma determinada.

b) Como todos los objetos artísticos, no debe analizarse sólo en términos de significante/significado, sino en términos de sentido (‘lo que quiere decir’ un texto, frente a ‘lo que dice’).

c) La obra literaria es plurisignificativa. Es decir, más que un significado, funcionan varios significados a la vez, y admite varias interpretaciones. Eso no quiere decir, sin embargo, que pueda significar cualquier cosa que se le ocurra a un lector individual. El conjunto de los significados está dentro de unos límites, que son el objeto de la investigación literaria.

d) Carece de finalidad práctica. Esa fue una de las razones por las que Jakobson consideró que pertenecía a una función del lenguaje diferente a las demás.[1]


‐Elementos paratextuales
I.- En la forma
Elementos externos:
  • La cubierta que sirve para resguardarla.
  • La solapa o faja, es la parte de la cubierta que se dobla al interior de las tapas.
  • Las tapas, que son por lo común de cartulina impresa con el mismo tenor que la portada. Aquí podemos distinguir:
  • Contratapas o caras internas de las tapas
  • Cantos u orillas de las tapas
  • Lomo, comprendido entre los planos
  • Rótulo, trozo de papel que lleva el nombre de la obra y del autor, ubicado en el lomo.
Elementos internos:
  • Guardas doble hoja de papel para resguardar la tapa de encuadernación
  • Hoja de respeto, hoja de papel que protege las paginas escritas, al principio y al final del libro.
  • Portadillas, hoja en blanco en cuyo centro figura el título de la obra
  • Frontispicio, es la cara posterior de la anteportada con un dibujo en forma de marcos que encierra la fotografía del autor
  • Derecho de autor, al dorso de la portadilla, es la inscripción
  • Portada, lleva impreso el titulo de la obra, nombre del autor, el lugar y el año de la publicación y casa editora.
  • Dedicatoria, expresión a quien va dedicado el libro.
  • Prólogo, texto que expresa valoraciones sobre la obra y el autor a su cargo de una persona versada
  • Prefacio o introducción, juicios del autor para exponer la obra.
  • Preliminares, se encuentra al comienzo de la obra y lo constituye la censura y fe de erratas.

II.- En su contenido:
Estructura interna:
  • Comprende partes, capítulos, temas y secciones en un orden lógico de su contenido.
  • Textos o cuerpos, es la parte principal del libro el texto en si.
  • Apostillas, son las anotaciones que aclaran o interpretan un texto, casi siempre van al margen del libro.
Datos complementarios:
  • Apéndice o anexo material que amplia las explicaciones vertidas en el texto: mapas, planos, diagramas, etc.
  • Glosario, lista alfabética de los conceptos, cuyas definiciones son necesarias para ser aclarados, a manera de directorio
  • Bibliografía, lista de obras analizadas o consultadas por el autor
  • Índice, es la relación de los temas expuestos en el libro
  • Colofón, es la anotación final de los libros en los que se consigna el nombre del impresor, lugar y fecha de impresión.[2]


‐Recursos literarios
Como ya hemos mencionado anteriormente, es posible localizar determinados aspectos lingüísticos peculiares en textos literarios que no suelen darse en el lenguaje común. Los abordaremos siguiendo el hilo de los distintos niveles de análisis del signo lingüístico. Pero es interesante tener en cuenta que estos rasgos por sí solos no convierten al texto en literario, ni tienen por qué darle un significado concreto. La clave está en ver si la relación entre los distintos aspectos apunta hacia un mismo significado o conjunto de significados.

a) En lo que respecta al nivel fónico, atenderemos a los siguientes aspectos:

§ El ritmo: el texto literario puede utilizar, como procedimiento para llamar la atención, un ritmo más marcado que el de la prosa de la conversación habitual. En español, el ritmo lo proporciona la distribución de los acentos y las pausas. De estos aspectos nos estuvimos ocupando al tratar la métrica.

§ La rima: de ella nos estuvimos ocupando al tratar la métrica.

§ Procedimientos retóricos directamente emparentados con el nivel fónico serían, por ejemplo, la paronomasia, la aliteración, y la onomatopeya.

§ Una cierta influencia sobre el ritmo y entonación podrían ejercerla el asíndeton, el polisíndeton, y las interrogaciones y exclamaciones retóricas.

b) En cuanto al nivel morfosintáctico, destacan varias posibilidades de rasgos:
§ Un predominio llamativo (en mayor cantidad de la habitual) de:
·  Sustantivos: podrían llegar a transmitir una sensación de quietud, estatismo.

·  Verbos: tienden a comunicar una visión dinámica, de desarrollo temporal (habría que atender también al juego de los tiempos verbales).

·  Adjetivos: pueden sugerir un tono descriptivo, sobre cualidades y matices. Tienen un valor de adorno e incluso de subjetividad en algunos casos.

§ Repetición de determinadas estructuras sintácticas (aunque estrictamente no podamos llamarlo paralelismo).

§ Recursos como el polisíndeton, el asíndeton, la elipsis, el hipérbaton, el paralelismo y el quiasmo influyen directamente en este campo.

c) En el nivel léxico-semántico se dan fuertes rupturas de la relación significante/significado, lo que provoca:
§ El fenómeno de la plurisignificación que habíamos mencionado más arriba.

§ El de la ambigüedad (se refuerza la posibilidad de que una expresión pueda tener más de un significado).

§ Las combinaciones extrañas entre palabras que en condiciones normales serían incompatibles por su significado (casos como “queso paternal”).

§ La adquisición de nuevas connotaciones. Si en el lenguaje habitual un significante adquiere significados añadidos por parte de la cultura, en este caso es el autor el que los sugiere al lector. Así, en el famoso “verde que te quiero, verde”, de Lorca, el término verde adquiere el insólito significado de “muerte”.

§ La repetición de palabras puede utilizarse, no para reforzar una idea, sino para expresar algo distinto. Sólo eso impide que la famosa expresión: Una rosa es una rosa es una rosa pueda significar algo y no sea una memez.

§ Podemos incluir en este capítulo la influencia de recursos retóricos como todos los tropos, la anáfora y similares; la reduplicación, anadiplosis, concatenación y epanadiplosis; el retruécano, sinonimia y paradiástole; el símil; antítesis, paradoja y oxímoron; la reticencia, la silepsis y la personificación; la enumeración caótica, la perífrasis, la hipérbole y la litote; la ironía y los juegos de palabras.

Habrá que atender también a los campos semánticos más utilizados por los términos del texto.
Así, está claro que en una receta de cocina abunde el campo semántico de los alimentos, pero ¿no resultaría sorprendente que en un poema sobre la primavera hubiera continuas incidencias “de refilón” alrededor del campo semántico de la muerte?

LA CONSTRUCCIÓN DE LOS TEXTOS LITERARIOS.-
Podemos decir, en principio, que el autor literario recurre a tres grandes procedimientos de construcción del texto que pueden combinarse dentro de una misma obra independientemente del género empleado:
a) La narración.
b) La descripción.
c) El diálogo.

Cada uno de estos procedimientos de construcción (junto con otros que pueden aparecer, como la exposición o la argumentación) adquirirá caracterizaciones específicas dependiendo del género literario al que pertenezca la obra en concreto.[3]

‐Comentarios de textos
Un comentario de texto literario es un trabajo, generalmente escrito, que realiza una persona que ha leído una obra literaria y necesita extraer diversos puntos de vista de la obra en cuestión, como por ejemplo si está bien escrita, si el autor o la autora la escribió en un momento decisivo de su vida, si hay muchos recursos de estilo y la obra es difícil de entender, etc.
La persona capacitada para comentar bien un texto, sea oral, sea escrito, demuestra las siguientes cualidades:
- Mente despierta.
- Pensamientos equilibrados, que persiguen, y consiguen, un orden lógico natural, nada violentos. 
- Claridad de ideas, lo que demuestra seguridad en uno mismo, en una misma.  
- Capacidad de análisis, que viene a ser lo mismo que profundidad de pensamientos, sin tratar solamente superficialidades. 
- Y, por último, descubrimiento del sentido crítico, que conduce a la libertad de ideas. 

ESTRUCTURA DE UN COMENTARIOS DE TEXTOS
·         Serie de lecturas comprensivas.
·         Localización del texto.
·         Resumen del argumento y temas.
·         Estructura del texto.
·         Estudio psicológico de los personajes.
·         Análisis de los recursos de estilo.
·         Conclusión.[4]

Estos aspectos se abordarán con mayor profundidad en temas posteriores.

Actividades sugeridas: ‐Analiza textos literarios asignados.
‐Redacta textos literarios de diversas clases, según sus preferencias.


[1] http://www.auladeletras.net/material/litera.PDF
[2]http://ciberdocencia.gob.pe/campusvirtual/componente/cayetano/paratextos_final_cayetano/element
[3] http://www.auladeletras.net/material/litera.PDF
[4] www.coami.com/.../.

sábado, 19 de mayo de 2012

TEMA Nº 22 LA PROGRESIÓN TEMÁTICA


TEMA Nº 22
LA PROGRESIÓN TEMÁTICA
Indicador de logro: ‐Entiende la progresión temática.
‐Elabora resumen siguiendo las pautas dadas.

 La progresión temática es un mecanismo mediante el cual  un texto se va expandiendo a partir de una idea que va desencadenando otras. [1]
 
Progresión temática es el procedimiento por el cual se desarrolla una información a lo largo del texto. Este mecanismo supone la evolución de la idea tratada a lo largo del mismo. La evolución del tema presentará diferentes estructuras o progresiones temáticas. Antes de la explicación de los mismos, debemos tener en cuenta dos conceptos: tema y rema.

–Tema: información conocida y presentada en el texto. Idea principal.
–Rema: informaciones nuevas que se van aportando a lo largo del desarrollo del mismo.  

Para lograr este objetivo, se utilizando diversos mecanismos:
Cuando hablamos de la progresión de un texto nos referimos al hecho de que un texto avanza por la aportación de información constantemente renovada. Si observamos un texto como el que sigue:
«[Ellos] empezaron a trabajar al despuntar el día. Cuando caía la tarde (...) llegó el cartero.
[El cartero] dejó la bicicleta arrimada a la casa y desde el otro lado de la alambrada [el cartero] gritó con la mano en la boca: "Pedro Ferrer".»  

Enseguida comprobamos que la progresión informativa (suscintamente: trabajo desde que empieza el día> llegada del cartero> arrimo de la bicicleta a la casa> llamada) se apoya en ciertas repeticiones informativas de una oración a otra (situación temporal -«despuntar del día»- > situación temporal -«Cuando caía la tarde». Y también: el cartero -«el cartero»- > el cartero -de « [El cartero] dejó...»- > el cartero -de «[el cartero] gritó...»-)  las cuales hacen posible que el texto progrese con seguridad, sin saltos ni vacíos informativos.

Así pues, podemos decir que todo texto manifiesta un equilibrio constante dentro de su progresión entre lo conocido -repetición- y lo desconocido o nuevo.
A lo conocido lo denominaremos tema y a lo nuevo, rema. Ambos conceptos se manifiestan en toda oración que forme parte de un texto.

Podemos distinguir tres tipos de progresión temática

1. Progresión de tema lineal: en este tipo de progresiones, al tema que se expresa en el texto, es decir, la información conocida, se le añade un rema (información nueva), que se convierte a su vez en el nuevo tema del texto. Tema1      Rema1 + Rema2       Tema2.
Se observa cuando el rema (r) de una oración es el tema de la siguiente: «Cuando caía la tarde llegó el cartero (r). El cartero (t) dejó la bicicleta arrimada a la casa.»

2. Progresión de tema constante: la idea conocida (tema) se mantiene a lo largo del texto. Para no resultar redundante se utilizan mecanismos léxicos tales como la sinonimia, repetición del término o la sustitución. El tema se repite a lo largo del texto mediante la propia repetición de términos, sustitución por pronombres (los) y deícticos personales que se expresan mediante las personas de los verbos.
Se da cuando el tema de una oración se repite como tema de la siguiente o de las siguientes: «El cartero (t) dejó la bicicleta arrimada a la casa. El cartero (t), aunque, no llevaba puesta la gorra del uniforme, [el cartero] exhibía la flamante uniformidad de siempre.»

3. Progresión de temas derivados: este tipo de progresión es muy dada en los textos expositivos. En este tipo de mecanismos, el tema (información conocida) se subdivide en diferentes subtemas o remas que dependen directamente del tema principal. [2]
Se observa donde se da la presencia de un hipertema (ht), el cual se desglosa en diversos temas (el hipertema puede estar en posición temática o remática en la primera oración): «No todas las regiones (ht) padecieron por igual el empobrecimiento: Valencia (t) se benefició de la ruina de Barcelona y Andalucía, y el Norte (t), de la de Castilla.» [3]

Se da ruptura temática cuando el tema de una oración no se puede encadenar ni de forma lineal ni constante al contexto precedente, es decir, cuando se producen digresiones o interrupciones de cualquier tipo en la cadena de progresión temática.
A veces, el tema sólo aparece expresado en el título, y en el resto del texto no se lo menciona directamente. [4]
(1) http://www.youtube.com/watch?v=0MR0bzcwwro


‐Estructura jerárquicas
Los párrafos pueden ser clasificados jerárquicamente de acuerdo  a su estructura interna.

La estructura interna del párrafo y sus tipos
El tema del párrafo se articula mediante diversas estructuras. A continuación vamos a analizar las principales estructuras del párrafo que aparecen con mayor frecuencia en los libros de texto. Conocer la estructura de los párrafos contribuye a hacer más eficaz la lectura. Empezaremos por dos estructuras inversas: la estructura deductiva y la estructura inductiva. En la primera, se parte de una definición o información de carácter general y posteriormente se la completa con ejemplificaciones o informaciones específicas. En las estructuras de carácter inductivo, en cambio, el párrafo se inicia con ejemplos o informaciones concretas para, posteriormente, concluir con una generalización o definición, según el caso. Analizaremos algunos ejemplos:


Estructuras deductivas
Los párrafos que tienen una estructura deductiva presentan en común que comienzan con una proposición principal de carácter general, que consiste en una definición, una introducción genérica de un concepto, etc., y continúan con proposiciones más concretas y específicas que desarrollan, concretan o matizan dicha proposición principal. A continuación, se propone un ejemplo de párrafo con estructura deductiva:

El  budismo tibetano: se introduce en el siglo VII y adopta unas características especiales. Se desarrolla en monasterios, conducidos por los lamas (maestros). El budismo tibetano mezcla el budismo tántrico con las creencias populares autóctonas de tipo mágico. La recitación continua de fórmulas sagradas u oraciones (mantras) y la abundancia de ritual caracterizan esta versión del budismo. El Dalai-lama es el jefe espiritual del budismo tibetano y, a partir de 1642 y hasta la anexión del Tíbet por China (1959), poseyó también el poder temporal en este territorio, constituyendo un Estado teocrático, en el que la religión lo impregnaba y presidía todo.
(Geografía e Historia. 3º E.S.O. Madrid, Bruño, 1994, pág. 130)

En este párrafo se introduce un concepto: el budismo tibetano, y posteriormente se presenta la información que profundiza en el tema (el papel de los lamas, los mantras, el jefe espiritual o Dalai-lama, etc.)

Estructuras inductivas
Como se ha dicho anteriormente, los párrafos que tienen estructura inductiva se inician con proposiciones que expresan datos concretos, ejemplificaciones, informaciones contextualizadas, etc., para terminar en una proposición de carácter general; bien sea una definición o una proposición que recoge las anteriores de forma sintética. Véase un ejemplo:

La producción de materia orgánica en los ecosistemas marinos depende de la fotosíntesis que realizan las algas, las plantas fanerógamas y, sobre todo, el fitoplancton. Son los productores.
Por lo tanto, la zona donde se produce el alimento que servirá para que pueda vivir el resto de los seres vivos es la superficie del mar.

(Biología y Geología. 3º E.S.O. Barcelona, Edebé, 1995, pág. 122)

En este párrafo hay una graduación de la información, una serie de ideas que culminan en la última oración del párrafo, es decir, en la conclusión de que la superficie del mares la zona donde pueden vivir la mayoría de los seres vivos.

Estructuras de división y clasificación
Este tipo de estructura es también muy común en los párrafos de los libros de texto y el alumno lo identifica con facilidad. Se caracterizan por incluir en un concepto general los elementos, partes, clases, grupos, etc. que tienen relación con él. Unas veces este tipo de estructura se apoya en recursos tipográficos: guiones, letras o números que distinguen las diferentes partes de que se compone, etc. En otras ocasiones, se incluyen expresiones que informan al lector de que se encuentra ante una clasificación o división (en primer lugar, por una parte, etc.)
Pero no siempre aparecen estos recursos y el lector debe descubrir por sí mismo la estructura del párrafo, como ocurre con el siguiente ejemplo de Ciencias Sociales: 

Entre las relaciones intraespecíficas se encuentran:
a) Familiares:
Tienen por objeto la reproducción y el cuidado de la prole. Admiten muchas variantes.
Monógama: macho y hembra con su prole;
* Polígama: generalmente un macho con varias hembras y sus crías;
* Matriarcales: la hembra con sus crías;
* Patriarcales: el macho con sus crías;
* Filial: las crías permanecen unidas pero sin los progenitores, etc.

b) Gregarias: Es la reunión de un grupo de animales, emparentados o no, para realizar un fin común, y que generalmente se disgrega una vez conseguido. Por ejemplo, bandadas de aves en migración.
c) Colonias: Son asociaciones de individuos que permanecen unidos físicamente entre sí, en general por proceder de la reproducción asexual de un antepasado común. Así se forman los corales que son agrupaciones de pólipos.
d) Sociedades: Son agrupaciones de individuos que tienen diferentes funciones: reproductora, defensiva, recolectora. Ejemplo de ello son los enjambres de abejas, o las hormigas.
(Biología y Geología. 3º E.S.O., Madrid, Editex, 1994, pág. 183) 

Como se puede observar, en este párrafo se distinguen dos tipos de hábitats en España: el hábitat disperso y el hábitat concentrado.

Estructuras secuenciales
Las estructuras secuenciales presentan distinta tipología. Se caracterizan porque una serie de situaciones, acontecimientos, actos, etc. se suceden en una cadencia acumulativa que, generalmente, llevan a un resultado. Este tipo de estructuras es fácil de reconocer porque incorporan marcadores gramaticales tales como en primer lugar, a continuación, posteriormente, por último, etc. que nos inducen a pensar inmediatamente en estructuras de párrafo de este tipo. En otros casos no aparecen estas pistas, sino que el mismo tema nos lleva de una secuencia a la siguiente, como ocurre en el siguiente párrafo:

La digestión desmenuza los alimentos que ingerimos reduciéndolos a sustancias diminutas llamadas nutrientes. Éstos ya son tan pequeños que pasan a los vasos sanguíneos; la sangre los reparte a todos los tejidos; atraviesan las membranas celulares y sirven de combustible a cada célula humana.
(Biología y Geología. 3º E.S.O., Madrid, Editex, pág. 49)

Estructuras causa-efecto
En estos párrafos se presentan proposiciones que expresan algunas causas que desencadenan efectos. Son muy fáciles de detectar por los alumnos y ayudan a la comprensión del texto de manera evidente. Véase el siguiente ejemplo:

En España, debido a los ministros reformistas de la Ilustración, se produce un auge económico, al mismo tiempo que el crecimiento demográfico y el desarrollo de las fuentes de riqueza.
(Geografía e Historia. 3º E.S.O. Ed. Editex, pág. 83)

El contenido de estos párrafos, al igual que los de estructura de clasificación se puede representar con facilidad en un gráfico.

Estructura de comparación y contraste
Estos párrafos plantean las semejanzas o las diferencias entre dos o más entidades, procesos, sucesos, actos, personajes, etc. En este pequeño párrafo se contrapone el tipo de vida de la población del AlAndalus con la de los reinos cristianos del norte.

La vida en Alandalus era, sobre todo, urbana, a diferencia de los núcleos cristianos del norte, donde apenas existían ciudades.
(Geografía e Historia. 3º E.S.O., Madrid, Bruño, 1994, pág. 183)

Estructuras descriptivas
Existen, por último, párrafos a los que es difícil aplicar alguna de las categorías anteriores. Son párrafos de los que podemos afirmar que tienen una estructura más horizontal que las estudiadas hasta ahora; las diferentes proposiciones guardan relaciones de coordinación; cada una de ellas tiene una cierta independencia semántica con relación a las otras, aunque todas ellas guardan una estrecha relación temática con el asunto del que trata el párrafo. En el siguiente epígrafe se presentan algunos ejemplos. Los párrafos que presentan una estructura descriptiva están compuestos por una serie de oraciones encadenadas temáticamente que, progresivamente, aportan información. En estos párrafos, muy frecuentes en los libros de texto, es difícil decidir qué proposición guarda una relación de jerarquía respecto a las demás. Veamos a continuación un ejemplo:

El agua compone el 65% del organismo humano. Un individuo en condiciones normales requiere 2,5 litros al día. No tenemos consciencia de beber tanto porque la mitad de esta cantidad la aportan los alimentos que ingerimos. El agua desempeña un número importante de funciones: es el medio en el que se realizan las reacciones metabólicas del organismo, transporta sustancias, permite regular nuestra temperatura interna e interviene en la eliminación de desecho.
(Biología y Geología. 3º E.S.O., Madrid, Editex, 1994, pág. 77) [5]

Actividad sugerida: redacta textos utilizando los tres tipos de progresión temática.


[1] http://mundomagico.obolog.com/ejercicios-progresion-tematica-mejorar-comprension-textos-166197
[2] http://www.slideshare.net/Victoriajimenezg/progresin-temtica
[3]http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/educacion/niveles/primaria/programas/pormaslectura/pdf/p
[4] (Fuente: Aznar, E. Coherencia textual y lectura. ICE-Universitat de Barcelona-Horsori. Barcelona.1991).

[5] http://es.scribd.com/doc/36875068/6/La-estructura-de-los-parrafos

TEMA Nº 21 EL TEXTO NO LITERARIO


TEMA Nº 21
EL TEXTO NO LITERARIO

Indicador de logro: ‐Jerarquiza ideas de un texto.
‐Redacta textos atendiendo a la jerarquización de ideas principales y secundarias.

La comprensión es el proceso de elaborar el significado por la vía de aprender las ideas relevantes de un texto y relacionarlas con las ideas que ya tienen un significado.
Es el proceso a través del cual el lector "interactúa" con el texto. Sin importar la longitud o brevedad del párrafo, el proceso se impide, siempre de la misma forma, jamás se da. La lectura es un proceso de interacción entre el pensamiento y el lenguaje, el lector necesita reconocer las letras, las palabras, las frases, sin embargo, cuando se lee no siempre se logra comprender el mensaje que encierra el texto, es posible incluso que se comprenda mal, como casi siempre ocurre. Como habilidad intelectual, comprender implica captar los significados que otros han transmitido mediante sonidos, imágenes, colores y movimientos. La comprensión lectora es un proceso más complejo que identificar palabras y significados, esta es la diferencia entre lectura y comprensión.

Mecanismos de pre-lectura
            Pre-lectura es la etapa que permite generar interés por el texto que va a leer. Es el momento para revisar los conocimientos previos y de prerrequisitos; los previos se adquieren dentro del entorno de cada estudiante, los prerrequisitos nos los da la educación formal como: vocabulario, nociones de su realidad y uso del lenguaje. Además, es una oportunidad para motivar y generar curiosidad.
Estos mecanismos pueden ser:

Textuales: consiste en leer el título, los subtítulos, el índice, los glosarios, las solapas y cualquier parte del texto que resalte visualmente como letras en negritas o cursivas, y leer el primer y último párrafo.

Visuales o paratextuales: consiste en observar la estructura visual del texto, los signos, las gráficas o ilustraciones, etc.

Etapas de la comprensión lectora
Entre las principales fases o etapas de la comprensión lectora tenemos:

1.      Descomposición del texto en sus ideas o proposiciones
Descomponer un texto en sus tesis, temas o proposiciones; su función es extraer los pensamientos (proposiciones) e interpretarlos por medio de análisis. Permite establecer relación entre oración y las proposiciones y utiliza mecanismos como la puntuación, la pro nominalización y la inferencia.

2.      Composición de textos a partir de ideas dadas
Luego de extraer las principales ideas o proposiciones del texto leído, existe la posibilidad de recomponerlo o, incluso de componer nuevos textos, partiendo de las mismas.

3.      Jerarquización de ideas
Una vez extraídas las ideas o proposiciones principales, se procede a clasificarlas; lo que sacará a relucir las ideas principales, secundarias y complementarias.

4.      Resumen
Es una forma de recomposición del texto que consiste en leer previamente el material y comprenderlo, de manera tal que permita ligar, de manera adecuada, las frases que usa el autor. Para ello, se acostumbra utilizar técnicas como el subrayado de las ideas principales, para luego jerarquizarlas y finalmente replantearlas en un nuevo texto derivado del original.

5.      Paráfrasis
Es una técnica de recomposición o replanteamiento de un texto, que consiste en ampliarlo y aclararlo utilizando palabras distintas al original, con el propósito de facilitar su comprensión. El cambio puede dar lugar también a una ampliación de dicho texto.

Actividades sugeridas:
1. Descompone un texto de una página, extrayendo su idea principal y al menos 5 ideas secundarias; para recomponerlo después a partir de estas ideas y mediante la paráfrasis.